Club Balonmano Atlético Boadilla Madrid
26
-
31
Frigoríficos Morrazo Cangas
C.B. At. Boadilla Madrid
Balonmán Cangas
25 de octubre de 2008
7 ª Jornada

BOADILLA 26: Mark Ferreira; Eduardo Beret, Miguel Lucas (2), Antonio Ugalde (7, 3p), Óscar García (3), Víctor Frade (7), Ismael Suárez (2) –siete inicial-  Javier Bárcena, Iván Enríquez (1), José M. Bruna (ps), Antonio De los Santos, Alejandro Vizcaíno, Ignacio Oleaga (4)

FRIGORÍFICOS MORRAZO CANGAS 31: Kevin García; Celes (3), Mitja Lesjak (3), Suso Soliño (13, 2p), Borut Oslak (5), Fernando Eijo, Tihomir Doder (1) –siete inicial- Serafín Pousada, Pablo Sánchez, Adrián Rosales (3), Iván Martinovic (ps), Rubén Soliño, Eduardo Moledo (3)

PARCIALES: 2-3 (5’), 5-4 (10’), 7-6 (15’), 8-11(20’), 11-13(25’), 14-15(descanso); 18-17(35’), 20-18 (40’), 20-21(45’), 23-25 (50’), 24-27 (55’), 26-31(final).

ÁRBITROS: Luna García y Valcárcel Cantua (colegio madrileño). Exclusiones a Eduardo Beret (23´), Víctor Frade (56´), Serafín Pousada (36´), Borut Oslak (38´), Adrián Rosales (34´) y Eduardo Moledo (24´).

PABELLÓN: Polideportivo Municipal de Boadilla del Monte. Unos 200 espectadores.

El Frigoríficos del Morrazo-Cangas consiguió una victoria en el Polideportivo Municipal de Boadilla, gracias a unos últimos minutos en los que su oponente, el Atlético Boadilla, se mostró incapaz de mantener la intensidad ante la perspectiva de conseguir la primera victoria de la temporada. Los gallegos suman su tercera victoria, recuperando la marcha ante la derrota de la pasada jornada con Lábaro Toledo; mientras que los locales siguen sin puntuar en la División de Honor “B”.

El partido comenzó con un intercambio de golpes entre los dos equipos en los que la intensidad defensiva fue la clave. En estos primeros minutos hay que destacar las paradas del portero del equipo madrileño, Mark Ferreira, que provocó que los locales se despegaran tímidamente de su rival durante el primer cuarto de hora. Sin embargo, en lo que sería la tónica del encuentro, a los pocos minutos los contraataques del Cangas, y los fallos locales hacían que el marcador volcara hacia el 7-9.. Pese a todo, los madrileños, con un tiro de siete metros y dos veloces contrataques culminados por Antonio Ugalde, volvían a llevar al marcador a la mínima diferencia a falta de seis minutos para el final. Desde entonces hasta el final del primer tiempo, el partido volvió a ser un intercambio de ataques, en el que los visitantes demostraron su entereza defensiva, y la misma diferencia de un gol para el Frigoríficos del Morrazo-Cangas campeaba en el marcador al final del primer tiempo.

El segundo tiempo comenzó con un Atlético Boadilla más centrado, que tuvo como un baluarte defensivo a su portero Ferreira, y en ataque hizo un juego inteligente, comandado por Ugalde. Las exclusiones de Pousada, y Oslak permitieron a los locales tranquilizar su juego con la superioridad, pero no para que consiguieran sacar más ventaja en el marcador que dos tantos. La agresividad del equipo gallego provocó un penalti y una nueva exclusión de Adrián Rosales, que dejaba al equipo de Cangas con cuatro jugadores durante al menos un ataque. Aun así, el equipo del Morrazo aguantó la situación, manteniendo a los locales en esa distancia, y con la llegada de la igualdad numérica encadenó dos contraataques seguidos por medio de Suso Soliño, que le hacían empatar a 20 y llegar a superar a los locales.

De esta forma, alcanzábamos el ecuador de la segunda parte sin un dominador claro, aunque con la constatación de que la eficaz defensa del Frigoríficos del Morrazo, cuando no era castigada por su dureza, resultaba infranqueable para los jugadores del Atlético Boadilla. Además, la inspiración de Soliño desde el extremo derecho era suficiente para mantener el nivel anotador, y el guardameta Martinovic parecía dispuesto a hacer olvidar a su compañero García con un par de paradas de mérito con los pies.

Los últimos diez minutos del partido mantenían la estrecha diferencia de dos tantos a favor del Cangas, pero supusieron un mero espejismo, ya que desaparecieron las defensas, y tanto los jugadores del Boadilla (que anotó el empate a 25 por medio de Iván Enriquez) como los del Cangas se entregaron a un partido alocado y de transiciones veloces, en el que fue protagonista, de nuevo, el portero local Ferreira. Sin embargo, una nueva exclusión, esta vez para el local Víctor Frade, supuso el desequilibrio que aprovechó el Cangas para ponerse a cuatro goles de distancia, con un 26-30 obra de Borut Oslak. Su aportación, junto con Edu Moledo en el centro, y Suso Soliño en el extremo, fue fundamental para que el Cangas consiguiera los cinco tantos de distancia finales, que colocaban en el electrónico un marcador demasiado abultado para lo que se había desarrollado durante el transcurso del encuentro.

 
Una información de Miguel Ángel Moreno
 
 
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