España finalizó su concentración en Galicia con un nuevo triunfo ante Portugal, aunque, a diferencia de ayer, España tuvo que trabajar mucho para ganar a los lusos a pesar del resultado final (31-26).
Los amigables ante Portugal evidenciaron que España no tiene un sustituto de garantías para el hispano-cubano Rolando Uríos y, sobre todo, sirvieron para comprobar que al seleccionador nacional le queda mucho trabajo por delante para que España pueda optar al título de campeón de Europa, lo que le garantizaría la clasificación para las Olimpiadas de Pekín.
En el inicio del choque España repitió los mismos errores defensivos que en el amigable de ayer ante los portugueses. El 6-0 defensivo implantado por Juan Carlos Pastor sufrió para parar el juego de la primera línea portuguesa, en la que Nacho Carmo asumió la responsabilidad en el lanzamiento (1-3, min 5).
Además, la selección que dirige el sueco Mats Olsson se empleó con más dureza en defensa que ayer, lo que hizo todavía sufrir más a España. Al combinado de Pastor le faltó mayor rapidez en la circulación de balón y, sobre todo, efectividad en los lanzamientos, pues en el juego posicional España apenas marcaba.
No obstante, en España apareció la figura del portero José Javier Hombrados. Una serie de paradas consecutivas del meta del Ciudad Real coincidió con una exclusión del portugués Manuel Erezes, y la selección nacional supo aprovecharlo para darle la vuelta al marcador gracias a los goles de contraataque (6-5, min 10).
Pero España no estaba cómoda. En defensa, la conexión lusa Tiago Rocha-Nacho Carmo destrozó, una y otra vez, a la defensa española, mientras que en ataque España siguió muy espesa en el juego posicional: siete minutos sin marcar y Pastor obligado a agotar su tiempo muerto para buscar solución al desastre español (6-7, min 17).
Tras el parón, Iker Romero apareció para desatascar a la selección en el juego estático, pero entonces apareció el meta luso Ricardo Candeias. Sus paradas mantuvieron al equipo de Olsson por delante en el electrónico hasta los últimos minutos del primer tiempo (13-12), pero una mejoría de España en ataque, con finalizaciones por los extremos, permitió al equipo nacional marchar al descanso con ventaja (15-12, min 30).
En la reanudación, España saltó más enchufada. David Barrufet mantuvo el nivel de Hombrados en la portería, y en ataque Alberto Entrerríos despertó. Sacó a relucir su potente brazo y España se distanció en el electrónico a pesar de las paradas de Hugo Figueira y de las decisiones arbitrales que desesperaron al seleccionador español (20-15, min 41).
Pero Portugal no se rindió. Liderado por Nacho Carmo, el equipo de Olsson se acercó en el electrónico (23-21, min 46) y obligó a España a emplearse a fondo para sumar la victoria.
La selección continuó con problemas en ataque. A la lentitud en la circulación de balón se le unió una mala selección de lanzamientos, por lo que España se vio obligada a recurrir al juego de contraataque y a las paradas de Barrufet para sentenciar a una combativa Portugal.
31 España (15+16): Hombrados, Chema Rodríguez (2), Davis (2), Asier Antonio, Belaustegui, Alberto Entrerrios (5) y Víctor Tomas (3) –equipo titular- Barrufet (ps), Prieto (2), Iker Romero (4), Juanín García (3,1p), Mariano Ortega (2), Rocas (4,1p), Julen Aguinagalde (4) y Raúl Entrerrios.
25 Portugal (12+13): Candeias (1), Tavarés (3,2p), Carmo (7), Carneiro (1), Hugo Rocha, Andrade y Tiago Rocha (5) –equipo titular- Figueira (ps), Joao Lopes, Arezes, Salgado, Bogas (4), Martingo, Costa (3)
Marcador cada cinco minutos: 1-3, 5-5, 6-7, 7-8, 10-11, 15-12 (descanso); 17-15, 19-15, 23-20, 25-22, 28-24, 31-25.
Árbitros: Roberto Martins y Daniel Martins (POR). Excluyeron a Iker Romero, Víctor Tomás y Juanín por parte de España, y a Arezes, Hugo Rocha y Bogas por parte de Portugal.
Incidencias: Encuentro amigable disputado en el pabellón de O Gatañal ante unos 3.000 espectadores.