| 24.-
PRASA POZOBLANCO: Percin; Damont (2), Espigol (2), Lubián
(3), Escobedo, Vilches (9, 1p), Ruano -siete inicial-Quique
(p.s), Serrano (4,1p), Curro (1), Jaime (2), Celso y Celes
(1).
24.- FRIGORÍFICOS CANGAS MORRAZO: Santana; Giotoiu,
Oslak (11,3p), Doder (5), Rosales (2), Moledo, Fontán
(2)-siete inicial- Ciorita (p.s.), Pablo Sánchez (1),
Eijo (1), Suso Soliño (2)
ÁRBITROS Bustamante y Pascualena de Navarra excluyeron
a Damont por el Prasa y Rosales por el Cangas.
PARCIALES CADA CINCO MINUTOS: 1-3, 3-3, 5-6, 7-9, 9-10, 12-12
(descanso) 15-13, 16-14, 18-17, 20 -20, 23-21, 24-24.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la vigésima
jornada de la División de Honor B disputado en el Juan
de Sepúlveda ante unos 500 espectadores.
El Prasa Pozoblanco no pudo seguir haciendo bueno su triunfo
de la semana pasada ante el Barakaldo y se volvió a
dejar un punto en el Juan Sepúlveda ante un Frigoríficos
Cangas Morrazo, que se empleó a fondo para anotarse
un resultado positivo. Los de Paco Castillo acusaron el ir
por detrás durante toda la primera mitad y cuando consiguieron
adelantarse, ya en la segunda, no supieron aprovechar sus
escasas rentas. Al final, se entró en una tónica
de igualdad que presidió el final del encuentro. Los
locales tuvieron el balón para ganar, pero a falta
de cinco segundos los árbitros indicaron golpe y no
se paró el reloj, con lo que se esfumaron las opciones
prasistas.
La primera parte tuvo claro color visitante y los de Paco
Castillo siempre fueron por detrás, a pesar de la buena
actuación de Nacho Serrano, que volvió a ser
el mejor de los prasistas. Los dos equipos acusaron las bajas,
pero en este capítulo perdió más el conjunto
que local que no contó con los goles de su extremo
habitual, Martín Domínguez, que no participó
por lesión.
El Cangas tiró de oficio y de un mayor acierto en ataque
para ir tomando ligeras ventajas que nunca fueron excesivas.
Esto permitió a los prasistas, sin un buen juego, acercarse
paulatinamente hasta lograr empatar antes del descanso, en
parte porque Percin empezó a detener lanzamientos rivales.
La segunda parte dio alas a los locales porque el panorama
cambió a favor de éstos. Un fulminante arranque
permitió a los blanquillos devolverle la moneda a los
de Pontevedra. En los primeros instantes tras la reanudación,
el Prasa se convertió en el dueño del choque
y tomó una renta que se fue hasta los tres tantos.
Pero la historia de irregularidades de los prasistas volvió
a dar rienda suelta y se dejó empatar de nuevo, en
parte porque Santana detuvo un penalti a Manolo Vilches que
cambió el sino del encuentro. En los minutos finales,
de infarto, la tónica fue la igualdad y el Prasa no
aprovechó un golpe franco que le podía a ver
dado la victoria a su equipo. Una de cal y otra de arena,
la historia de este equipo. |