32 FRIGORÍFICOS MORRAZO: Santana, Oslak (7, 1p.), Eijo (3), Doder (5), Pablo Sanchez , Fontán (6, 2p.) y Moledo -siete inicial- Serafín Pousada, Frederic Louis (1), Adrián Rosales (5), Giotoiou (1), Soliño (4) y Ciorita Valentin.
29 TOLIMAR TRES DE MAYO: Martín, Sicilia (5), Ronberg (8,3p.), Hernández (6, 3p.), Mindaugas (2), Fenaud (4), Curbel (1)-siete inicial- Miguel Navarro (1), Morawe (2), Nicolás Gonzalez y Blas Martín.
GOLES CADA 5MIN.: 2-3, 5-5, 7-8, 9-9, 13-11, 16-13-descanso- 18-16, 20-19, 22-20, 26-23, 29-26 y 32-29-final-.
ÁRBITROS: Ruiz González y Zapico Fernández del colegio asturiano. Excluyó por parte local a Doder (2), Eijo y Rosales y por parte visitante a Curbel y Morawe.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la vigésimo tercera jornada de la categoría de Segunda División B de balonmano diputado en el pabellón de O Gatañal que registró una buena entrada.
El Cangas Frigoríficos del Morrazo logra imponerse a un correoso Tolimar Tres de Mayo que en ningún momento perdió la cara al partido y que demostró una gran entrega y sacrificio a pesar de ser el colista de la categoría. El conjunto cangués acumula su quinta jornada sin perder a pesar de contar con numerosas bajas.
Un comienzo excesivamente relajado por parte de los locales hizo que el Tolimar tres de Mayo dominase en el marcador los primeros 20 minutos del choque. Una defensa demasiado blanda facilitaba la transición ofensiva del balón del lado canario que desembocaba en lanzamientos en franca posición para la obtención del gol. Los locales tampoco tenían muchas dificultades para cosechar sus propios tantos pero se mantenían por debajo en el marcador ya que, la ventaja, en la posesión de balón, correspondía al cuadro visitante. Si bien es cierto, que en un inicio, el Tolimar controlaba el resultado, en el ambiente local no se respiraba demasiada preocupación, parecía que este acontecer se revertiría tan pronto como los cangueses apretaran un poco el acelerador. Esto ocurrió en los minutos finales de la primera mitad, Paulo Jorge Pereira puso en el campo a los pesos pesados de su equipo, a pesar de que éstos, como el caso de Frederic Louis, no se habían entrenado en prácticamente toda la semana. A partir de aquí, el equipo empezó a funcionar como una máquina bien engranada, donde la defensa tomó el protagonismo. La dureza en la retaguardia canguesa hizo zozobrar y tambaleó la nave tinerfeña, una y otra vez, los locales robaban el balón en la defensa estática 5-1 y salían en rápidos contragolpes en los que la mayoría de las veces era Adrián quien concluía llegando a anotar tres goles consecutivos. Hasta aquí llegaría la primera mitad en la que un comienzo titubeante del Frigoríficos del Morrazo fue positivamente solventado en los minutos finales para retirarse a los vestuarios con una renta de tres goles.
En la reanudación los locales saltaron otra vez al terreno de juego algo relajados lo que posibilitó que los canarios se pusiesen nuevamente en el marcador a un solo tanto pero, sin duda, el frigoríficos del Morrazo no estaba dispuesto a dejar escapar la victoria en un encuentro disputado en su feudo ante el colista de la categoría. Nuevamente la defensa volvió a retomar la importancia que había ostentado en la primera mitad y el contragolpe volvía a ser letal para los visitantes así, llegaron a obtener la renta máxima de cuatro tatos que parecía sentenciar el partido. Cuando todo parecía visto para la sentencia, dos exclusiones consecutivas de Doder y Rosales metían a los isleños otra vez en el partido, atacando solamente contra cuatro defensores locales, el 3 de Mayo se puso a dos goles y con la posesión a su favor. Pero fue aquí donde emergió la figura de Santana que con una espléndida parada socavaba los ánimos visitantes definitivamente ya que, posteriormente, Oslak, Soliño y Adrián remataban la moral canaria con tres tantos que sentenciaron el encuentro. |