Lábaro Toledo Balonmano
27
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27
Frigoríficos Morrazo Cangas
Lábaro Toledo Bm.
Balonman Cangas
8 de marzo de 2008
22 ª Jornada
Lábaro Toledo BM 27.: Moyano, Gonzalo(3), Andersen(2), Lepp(1), Rasero(1), Nemeth y Barbón(11) -siete inicial- Fermín, Plaza(4), Cepulis(3), Jesús Herrero, Ángel Pérez(2) y Cortés.
 
Frigoríficos Morrazo Cangas 27: Santana, Moledo(2), Fontán(1), Oslak(14), Doder(4), Eijo(1) y Pablo Sánchez(4) -siete inicial- Kisovec, Giotoiou, Pousada, Soliño y Rosales(1).
 
Parciales cada cinco minutos: 1-2, 5-6, 8-9, 9-14, 11-17, 13-19 (descanso) 15-21, 19-21, 20-22, 20-23, 23-24, 27-27.
Árbitros: Donado Arias y Gardón Teixeira, del colegio madrileño.
Incidencias: Partido correspondiente a la vigésimo segunda jornada de la División de Honor “B”, disputado en el Pabellón Municipal del Polígono. Alrededor de un millar de aficionados en las gradas.
 
 
El Lábaro Toledo BM. consiguió un punto con el tiempo ya cumplido gracias a un siete metros ejecutado por Guillermo Barbón tras unos últimos cinco minutos en los que cualquiera de los dos equipos pudo haberse llevado el choque. Los gallegos, que siempre llevaron la iniciativa en el marcador, llegaron al descanso con una renta de seis goles (13-19) merced a la efectividad que estaban teniendo en ataque. Un cambio en defensivo en la segunda mitad permitió a los toledanos dar un giro al encuentro, llegándose a ese final apretado que terminaba con ese penalti a Gonzalo que permitió subir el 27-27 final al luminoso.
 
No empezaron muy bien las cosas para los naranjas cuando a los dos minutos de juego el húngaro Attila Nemeth se tenía que retirar del partido por un fuerte golpe en su pierna izquierda. A esto se le sumaba un buen inicio de partido de los cangueses que les ponía con un 1-4 en el marcador en los primeros compases. Los de Paulo Pereira, bajo la dependencia de Oslak y del lanzamiento exterior de Doder, estaban haciendo daño a la defensa adelantada implantada por los toledanos aprovechando los huecos que dejaba ésta para ver portería con relativa facilidad. Su defensa 5-1 también hacía daño al ataque toledano en el inicio de choque, pero un par de lanzamientos a la madera consecutivos permitía a los de Mario Gómez colocar un 7-7 en el electrónico.
 
Los gallegos volvían a tomar las riendas del choque, y con 8-10 en el marcador Moyano daba paso a Fermín en portería para ver si éste era capaz de parar el ataque cangués, al que le entraba casi todo lo que lanzaba. Durante los siguientes minutos los visitantes ampliaban las diferencias hasta los cinco goles (9-14), viéndose obligado el técnico capitalino a parar el partido. Las diferencias se ampliaban tras el tiempo muerto hasta los seis goles, pintando las cosas muy mal para los naranjas. En el tramo de esta primera mitad, Mario Gómez hacía reaparecer a Ángel Pérez para intentar dar algo de aire en ataque, cambiando también a partir de ahí a una defensa en 6-0 que daría sus frutos en la segunda mitad. Así se llegaba al término de los primeros treinta minutos, con un 13-19 con el que los cangueses parecían tener el partido encarrilado.
 
En el inicio de la segunda mitad, Ángel Pérez y Oslak se encargaban de mantener el partido en la misma línea. La defensa toledana comenzó a ponerse las pilas con un fuerte y agresivo 6-0 que cortaba el fuerte bagaje goleador que habían tenido los gallegos en el primer acto. Ésto, sumado también a la vuelta de Moyano en portería, que comenzó a tocar balones, hacía reducir las diferencias hasta los dos goles (19-21). Los azules dependían ya a partir de ese momento de su mejor hombre, el esloveno Oslak, que acabaría con catorce goles en su haber. Barbón también se encargaba de ir sumando poco a poco para los suyos, pero los naranjas no terminaban de alcanzar a los gallegos, hasta que Gonzalo se hacía con un rechace para colocar el 24-24 en el electrónico.
 
Faltaban algo menos de cinco minutos para el final y nuevamente estábamos ante un final apretado. Oslak ponía por delante a los suyos, para a continuación Barbón igualar desde los siete metros. En la siguiente acción los gallegos, con un hombre menos por inferioridad, aguantaron el pasivo todo lo que quisieron y más con permiso de los árbitros, para finalmente sacar un siete metros con exclusión incluida. Oslak volvía a poner a los suyos por delante, pero Plaza devolvía la igualada en una rápida transición. Al siguiente ataque Oslak se topaba con Moyano y con el larguero, y Mario Gómez pedía tiempo muerto a falta de veinticinco segundos para el final.
 
Tras pasarse el minuto de respiro, y con toda la parroquia naranja en pie, los toledanos disponían de bola para llevarse el partido. Los gallegos adelantaban su línea defensiva y Plaza sufría un manotazo en el brazo cuando conducía el balón que no era sancionado. Los azules lanzaban un rápido contraataque que finalizaba Pablo Sánchez, colocando el 26-27 en el marcador. Los toledanos ponían entonces el balón rápido en juego, pero los colegiados hacían volver a repetir el saque. Con los azules muy adelantados para presionar la salida de balón, Gonzalo corría la banda como si de un velocista se tratara, haciéndose con el balón y disponiéndose a lanzar. Rosales se echaba encima de él, y con la bocina ya sonando uno de los colegiados decretaba penalti. Barbón se encargó de materializarlo, dando así un punto a los suyos que les coloca en la octava posición.
 
Una información de toledobalonmano.com
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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Centro de Estudios Cangas